Los representantes cubanos tuvieron que abandonar el Foro de la Sociedad Civil de la VII Cumbre de las Américas, ante la inaceptable presencia de un grupo de mercenarios con lazos terroristas, que habían sido denunciados con antelación.
Poco antes del inicio oficial del evento, el plenario se llenó de la denuncia revolucionaria, cuando los cerca de 70 delegados cubanos comenzaron a corear “Fuera, fuera la gusanera” y “Sáquenlos”.
Poco antes del inicio oficial del evento, el plenario se llenó de la denuncia revolucionaria, cuando los cerca de 70 delegados cubanos comenzaron a corear “Fuera, fuera la gusanera” y “Sáquenlos”.
