El 18 de diciembre nos recuerda uno de esos instantes que expresan la grandeza de espíritu, la decisión patriótica, la determinación de lucha y la confianza en la victoria que siempre han animado a los hombres que han encabezado a los revolucionarios cubanos en las diversas etapas de la historia de nuestro pueblo como nación.
Ocurrió hace 55 años. Trece días habían transcurrido desde que los expedicionarios del Granma sufrieron el amargo revés de Alegría de Pío. Muertos unos, heridos otros, dispersos la mayoría, comenzó para los sobrevivientes la terrible odisea de la persecución y el hambre, agudizada por el cansancio provocado por la travesía de Tuxpan a Las Coloradas, las marchas continuas tras el desembarco y la preocupación por la falta de comunicación y de noticias sobre el Jefe de