Mencionar conquistas en una nación subdesarrollada y por
demás avasallada por la superpotencia del planeta, que desde hace más de medio
siglo impuso un bloqueo sin límites, constituye para muchos algo así como un
slogan propio y para enaltecer una Revolución en el poder.
Sin embargo, saltan a la vista logros sustanciales en
sectores vitales como la
Educación y la Salud Pública, comparables con países del
denominado primer mundo, pero con la diferencia que estos servicios se reciben
de forma gratuita.