El Nuevo Herald en un artículo reciente desde sus primeras líneas, asoma una intención subversiva contra Cuba. Se
denomina: «El turismo americano no minará al régimen de Castro», y
aparece bajo la firma del académico ultraderechista de origen cubano
José Azel.
Luego añade una línea que dispara las alarmas de quienes han seguido las relaciones entre ambos países.
¿Qué dice Azel?: «los turistas americanos ayudarán a impulsar un proceso democratizador en Cuba».
Esa excusa, junto al tema de los derechos humanos, han sido fichas claves de un sostenido complot hacia la isla.
Luego añade una línea que dispara las alarmas de quienes han seguido las relaciones entre ambos países.
¿Qué dice Azel?: «los turistas americanos ayudarán a impulsar un proceso democratizador en Cuba».
Esa excusa, junto al tema de los derechos humanos, han sido fichas claves de un sostenido complot hacia la isla.
