Nuestro pequeño y victorioso Ejército Rebelde en su lucha por la liberación, solo contaba con las armas ocupadas a la tiranía, que en su inmensa mayoría fueron suministradas por Estados Unidos. Era imprescindible armar al pueblo, señaló el líder de
Y la Escuela de Milicias de Matanzas constituyó un eslabón esencial para adiestrar a los jóvenes en el manejo de la técnica para proteger al país del enemigo imperialista. Fueron ellos de los primeros en ocupar sus puestos ante el artero ataque imperialista por Bahía de Cochinos.
Eran los hijos humildes del pueblo los que una vez más demostraban en épica hazaña su voluntad para defender la obra conquistada a golpe de tesón, sacrificio, entrega y pasión. Esos que movilizados y en 60 horas de duros combates derrotaron a los mercenarios al atardecer del 19 de abril de 1961.