Por Carlos G. González Ruiz
El 2 de diciembre de 1956 devino fecha singular: 82 jóvenes
arribaron a las costas del Oriente cubano tras intensas jornadas en una pequeña
embarcación y burlar el mal tiempo, para no cejar en el empeño de ser libres o
mártires, tal y como lo había prometido Fidel Castro Ruz, al frente de los
revolucionarios.
Y llegó el yate Grama con su preciada carga para a partir de
ese momento ser partícipes de históricas batallas ante un ejército superior en
armas y hombres, pero debilitado moralmente, a sabiendas que había llegado la
hora definitiva para liberar a la patria.