Era aquel siete de diciembre de 1989, cuando se cumplían 93 años de la caída en combate del General Antonio Maceo y Grajales y su ayudante el Capitán Panchito Gómez Toro, fecha escogida en Cuba para brindar póstumo homenaje a los combatientes caídos en el cumplimiento de misiones internacionalistas.
