Otra vez la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, SINA, reunió a sus empleados locales para darles instrucciones de cómo organizar provocaciones en los próximos días contra el gobierno de Cuba. La orden es provocar y caotizar al país para construir los pretextos con que agreden mediáticamente a la Isla. No cabe duda que el periodismo que se paga para denigrar a Cuba es tan malo que permite adivinar con veinticuatro horas de anticipación qué dirá y qué no la gran prensa sobre los acontecimientos.