Hace 38 años en las costas de Barbados explotó en pleno
vuelo un avión de Cubana con 73 personas a bordo. La mano asesina de la CIA y sus cómplices llenó de
luto a todo un pueblo que desbordó calles, avenidas y plazas para reclamar
justicia.
En aquella aeronave regresaban a Cuba los esgrimistas que
acababan de ganar todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y
del Caribe, que se había desarrollado en Venezuela.
En total fueron 57 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos
quienes perecieron al caer al agua el avión el 6 de octubre de 1976.
