“Habemus Papam”. Es ese tal vez el anuncio en latín más esperado por los fieles del catolicismo. Fue esa la frase que proclamó, en el 2013, la llegada del primer Sumo Pontífice nacido en Nuestra América.
Francesco, en italiano; Francisco, en español, resultó ser el nombre escogido por el actual Obispo de Roma para ejercer como Vicario de Cristo, al frente de la Iglesia Católica, cuando aquel 13 de marzo del 2013 —pasados seis minutos de las 7:00 p.m.— tras la quinta ronda de sufragio de la segunda jornada de cónclave, el cardenal Jorge Mario Bergoglio fue electo para suceder a Benedicto XVI.
Francesco, en italiano; Francisco, en español, resultó ser el nombre escogido por el actual Obispo de Roma para ejercer como Vicario de Cristo, al frente de la Iglesia Católica, cuando aquel 13 de marzo del 2013 —pasados seis minutos de las 7:00 p.m.— tras la quinta ronda de sufragio de la segunda jornada de cónclave, el cardenal Jorge Mario Bergoglio fue electo para suceder a Benedicto XVI.
