Cuba jamás cederá ante presiones externas

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, afirmó en el Palacio de las Convenciones que la Isla no cederá ante ninguna presión externa y tampoco se someterá nunca ante nadie, durante la celebración del VIII Congreso de los Comité de Defensa de la Revolución, CDR.

“Cuba puede tener relaciones, basadas en el respeto mutuo, con todos los países del mundo, pero sometimiento, ¡ninguno!, y ante nadie”, aseveró.


Su sentencia sobrevino en medio de un intercambio espontáneo con los 460 delegados procedentes del todas las provincias, que aprovechó para precisar, en nombre de la dirección del país, la urgencia de dinamizar el funcionamiento y reajustar los métodos de trabajo de los CDR, acorde a las circunstancias sociales y políticas actuales.

Esto, después de recibir, también en nombre del líder de la Generación del Centenario Fidel Castro, un cuadro alusivo al lugar de nacimiento en Pinar del Río de su madre, Lina Ruz, entregado por Carlos Rafael Miranda, coordinador nacional de los CDR, y cuya autor es Daussel Valdés.

El también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, afirmó que no hay fuerza capaz de destruir la capacidad y unión del pueblo cubano, y, por esa razón, se seguiría consultando la opinión de todos para perfeccionar la Revolución, como se hizo en el proceso de aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social.

Junto a él presidieron el foro Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del PCC y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; y la miembro del Buró Político del PCC y primera secretaria en La Habana, Mercedes López Acea, entre otros integrantes de la dirigencia política y gubernamental nacionales.

Raúl precisó que “el enemigo no dejará de trabajar, no va a cambiar”, pero la organización sí debería modificar sus estrategias para hacer frente a la subversión interna y externa que intenta flagelar a la nación.

“Hay que cambiar los métodos de lucha, el combate no”, acotó, y, en otro momento, exclamó que “a Cuba hay que respetarla”, frase que originó una de las varias ovaciones de los cederistas.

Además, destacó, anécdotas mediante, el desempeño de los CDR en la victoria cubana contra la invasión de mercenarios por Playa Girón, en abril de 1961, y la labor de las milicias revolucionarias durante el año previo a los sucesos en el sur de la provincia de Matanzas.

Fue ese instante cuando recordó que Fidel adiestró a un grupo de 12 milicianos de Pinar del Río, nombrado Los Malagones a propósito de uno de los apellidos del jefe (Leandro Rodríguez Malagón), cuyo combate contra los bandidos en el extremo occidental de Cuba originó la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias.

“Y ese es el ejército más poderoso que tenemos, el que está formado por ustedes (los integrantes de los CDR)”, puntualizó.

“Lo que hicieron en Libia y quieren hacer ahora en Siria, es lo que siempre han querido en Cuba desde el mismo triunfo de la Revolución, pero este pueblo no lo permitirá”, aseguró Raúl, que anunció su presencia en otro momento del Congreso y fue despedido del Palacio de las Convenciones con vítores y consignas de los congresistas.

 

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