Derechos Humanos en Cuba

Por Carlos G. González Ruiz
Por estos días los autoproclamados paladines de la libertad vuelven al acecho de Cuba en materia de Derechos Humanos. Sin investigar mucho, pero si con deseos de confundir a la opinión pública internacional, agencias capitalistas de prensa enfilan sus informaciones sobre la Isla con esa dosis de ingenio y voluntad de lograr propósitos endemoniados a ultranza.
Y es una realidad que en Cuba se violan los más elementales derechos del ser humano en una región del oriente que Estados Unidos utiliza como prisión para detener y torturar a quienes se les parezcan a terroristas o presuntos autores de hechos de esa índole. Pero del tema en cuestión se habla muy poco, aunque el Presidente Obama prometió el cierre definitivo de la penitenciaría clandestina.
Diversas agencias de prensa en contubernio con los gobiernos que representan, apelan a múltiples calificativos en su afán por desacreditar al gobierno cubano, que pese al férreo bloqueo imperialista y la crisis económica mundial, mantiene la gratuidad y el derecho de todos a la Salud y la Educación.
Entonces, no vale la pena en un mundo sin derechos, afirmar categóricamente que en Cuba se violan los más elementales, cuando la realidad es otra y excepto en la prisión  yanqui de Guantánamo, todo marcha sin contratiempos y hasta podría afirmarse que las leyes dan fe de una política de educación para los reclusos que llegan incluso a cumplir sanciones sin internamiento.
Esa es la realidad y no otra, porque en Cuba en ocasiones han faltado alimentos o medicinas, por causas bien conocidas,  pero nadie ha quedado desamparado, ninguna escuela u hospital ha cerrado sus puertas y la tranquilidad ciudadana se ha convertido también en conquista garantizada por una sociedad que aunque imperfecta aun, reconoce al hombre como el principal ser social y legítimamente capaz de producir sus propios bienes materiales.
Intentarán una y mil veces los lacayos y tendenciosos desacreditar a Cuba, pero la verdad siempre aparece en medio de tantas mentiras llenas de ambición e ironía, porque más de medio siglo de una obra que ha sabido enfrentar múltiples desafíos y sigue adelante, son suficientes para demostrar que la mayoría apoya a la Revolución y es capaz de dar hasta su propia sangre por defenderla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario