Un llamado de Raúl a los cubanos dignos

El presidente cubano, Raúl Castro, instó a enfrentar los retos con decisión y seguros en la victoria al clausurar el primer período ordinario de sesiones de la VIII Legislatura del Parlamento Cubano.

Nos separan pocos días para conmemorar el 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Enfrentemos los nuevos retos con la misma decisión e inconmovible fe en la victoria que siempre nos ha inculcado el jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro, expresó.

Raúl Castro llamó al pueblo a sumarse a la batalla contra las indisciplinas sociales que han ocasionado daños morales y materiales.


La actualización del modelo socio-económico en Cuba demanda de un clima permanente de orden, disciplina y exigencia, enfatizó.

El presidente cubano consideró como primer paso el de reconocer la existencia del problema y hurgar en las causas y condiciones que lo han propiciado.

Hemos visto a lo largo de más de 20 años del período especial el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás, reconoció.

Raúl Castro resaltó la importancia de la familia y la escuela en la formación de valores morales y calificó de incompatibles manifestaciones de indisciplina que tienen lugar en diversos niveles de enseñanza.

Auguró que será un proceso complejo que tomará bastante tiempo. Se ha abusado de la nobleza de la Revolución por no acudir a la fuerza de la ley, privilegiando el convencimiento y el trabajo político que -dijo- no siempre ha resultado suficiente.

Indicó que los órganos estatales y el gobierno, entre ellos la policía, la contraloría, la fiscalía y los tribunales deben contribuir a este empeño, dando ejemplo de apego estricto a la ley

Al mismo tiempo instó a colectivos obreros y campesinos, estudiantes, jóvenes, maestros y profesores, intelectuales, artistas, periodistas, entidades religiosas, las autoridades, a todos los cubanos dignos que constituyen la mayoría, hagan suyo el deber de cumplir y hacer cumplir lo que está establecido.

Aseguró que la Revolución cubana tiene fuerza más que suficiente para alcanzar el éxito en este nueva batalla que, argumentó, será ganada con la incorporación y el apoyo del pueblo.

El presidente cubano, asimismo, consideró que la dualidad monetaria constituye uno de los obstáculos más importantes para el progreso de la nación y deberá avanzarse hacia la unificación.

Se han proseguido los estudios para la supresión de esta dualidad monetaria, añadió antes de manifestar que se pretende eliminar "de forma ordenada e integral, para cometer transformaciones de mayor alcance" en materia de salario, y pensiones, precios y tarifas, subsidios y tributos.

Tal propósito, dijo, exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo.

Sobre la economía del país, valoró que su comportamiento durante el primer semestre del año fue positivo, a pesar de las tensiones externas, los daños ocasionados por el huracán Sandy y "nuestras propias" insuficiencias.

El presidente cubano denunció las recientes expresiones de la filosofía de dominación de Estados Unidos como una prueba de que todos los países del Sur estamos en peligro.

Citó a manera de ejemplo las amenazas de aplicar medidas económicas contra Ecuador y la acción concertada de varios países europeos para impedir el sobrevuelo o aterrizaje del mandatario boliviano, Evo Morales.

Tales acciones, significó, demuestran que vivimos en un mundo en el que los poderosos se sienten en condiciones de violentar el derecho internacional, vulnerar la soberanía de los Estados y pisotear los derechos de los ciudadanos.

En tal sentido sentenció que Cuba apoya los legítimos reclamos y pronunciamientos de los presidentes de Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Uruguay y de otros líderes latinoamericanos y caribeños.

También llamó a la movilización de la opinión pública internacional, a la enérgica denuncia y firme condena de las amenazas contra Ecuador y del atropello contra Evo Morales y toda Nuestra América.

El jefe de Estado cubano expresó el respaldo de su país al derecho soberano de la República Bolivariana de Venezuela y de todos los Estados de la región de conceder asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, según nuestra tradición.

Al respecto se refirió a las recientes revelaciones del ciudadano norteamericano Edward Snowden, que confirman la existencia de sistemas de espionaje global de Estados Unidos en violación de la soberanía de las naciones, incluso de sus aliados, y los derechos humanos.

Cuba, puntualizó, que ha sido históricamente uno de los países más agredidos y también más espiados del planeta, ya conocía de la existencia de estos sistemas.

Raúl Castro ponderó el señalamiento del presidente Nicolás Maduro de no dar refugio y negar la extradición a Venezuela de un terrorista internacional como Posada Carriles, autor de la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación con 73 seres humanos, y al mismo tiempo pretender que esta hermana nación no ejerza su derecho legítimo.

También respaldó el llamamiento a todos los parlamentos del mundo y a las personalidades comprometidas con la justicia para que reclamen a las autoridades de Estados Unidos la liberación de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, quienes el próximo 12 de septiembre cumplirán 15 años de injusta prisión por luchar contra el terrorismo.

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