Habrá que terminar el bloqueo para tener relaciones normales

En un ambiente “respetuoso y constructivo”, los presidentes Barack Obama y Raúl Castro intercambiaron en Nueva York sus puntos de vista sobre la reciente visita del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos, así como sobre temas de la agenda bilateral fijada entre ambas naciones, dijo en conferencia de prensa el ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez Parrilla.

“Los presidentes coincidieron en la necesidad de continuar trabajando en la Agenda bilateral fijada, que incluye áreas de beneficio mutuo y cooperación bilateral y en terceros países como Haití, el desarrollo del diálogo sobre asuntos de interés bilateral y multilateral y la solución de problemas pendientes entre ambos estados”, aseguró Rodríguez Parrilla.
Según el jefe de la diplomacia cubana, Raúl reiteró a su par estadounidense que para que ha­ya relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos debe ser levantado el bloqueo, que causa daños y privaciones al pueblo cubano y afecta los intereses de los ciudadanos estadounidenses, entre otros asuntos, que son lesivos a la soberanía nacional.

“Respecto a las decisiones ejecutivas y re­gulaciones anunciadas el pasado 18 de septiembre, el Presidente cubano recalcó la necesidad de profundizar su alcance”, dijo.

El Presidente cubano ratificó, según Rodrí­guez Parrilla, la voluntad de construir un nue­vo tipo de relaciones basadas en el respeto y la igualdad soberana.

El ritmo del proceso hacia la normalización de las relaciones entre los gobiernos de Esta­dos Unidos y Cuba dependerá del levantamiento del bloqueo, que persiste en su totalidad y está en completa aplicación, añadió el diplomático.

“Como el bloqueo es una realidad tangible, que no se ha modificado, el 27 de octubre la delegación cubana presentará a la Asam­blea General de Naciones Unidas el proyecto de resolución titulado:  Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba. “Mientras persista el bloqueo, presentaremos dicha resolución”, aseguró.

El bloqueo tiene una grave dimensión humanitaria, es una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos, afecta, daña a todas las familias cubanas, incluso, a los cubanos que residen fuera de Cuba, precisó.

Añadió que esa política se opone también al espíritu y a la letra de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por todos los jefes de Estado y Gobierno de la región, en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en La Habana, en enero del 2014.

En respuesta a preguntas de la prensa, el canciller cubano indicó que la devolución del territorio que ocupa ilegalmente la Base Naval de Guantánamo en Cuba es un elemento de alta prioridad en el proceso de normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, una reivindicación del pueblo cubano —que apoya la Comunidad de Estados Latino­ame­ricanos y Caribeños—, y un asunto de suma importancia.

Respecto a la próxima votación sobre la re­solución cubana contra el bloqueo, dijo que no imaginaba cómo se conduciría la delegación de Estados Unidos, y recordó que esa iniciativa recibió el pasado año 188 votos favorables, tres abstenciones y solo dos sufragios en contra, incluido el de los propios norteamericanos.

Rodríguez Parrilla ratificó el compromiso de Cuba con la vigencia de la Carta de Na­cio­nes Unidas y de sus propósitos y principios, que se opone a la amenaza del uso de la fuerza y al uso de la fuerza.

En otro momento añadió que “nosotros nos sentimos muy orgullosos de la ejecutoria de Cuba en materia de derechos humanos.  En mi opinión, los derechos humanos son universales, interdependientes, no deben ser ob­jeto de manipulación política ni de selectividad de ninguna naturaleza”.

En Cuba se garantiza el pleno ejercicio de los derechos políticos y las libertades civiles, y de los derechos económicos, sociales y culturales.  Tenemos muchas preocupaciones con la situación en materia de derechos humanos en el mundo, en particular, en Estados Unidos y en Europa Occidental.  La crisis migratoria de refugiados lo demuestra. El patrón de discriminación racial y de brutalidad policial contra la población afroamericana en Estados Unidos es realmente muy grave, apuntó.

En ese sentido, refirió que nuestro país tie­ne “profundas preocupaciones” con las con­secuencias terribles de la crisis humanitaria de los refugiados en Europa, que está asociada a los conflictos que se desataron en Oriente Medio y el Norte de África, así como a la po­breza y el subdesarrollo.

“El Presidente cubano advirtió muy tempranamente que acciones de guerra no convencional que estaban realizando estados  miembros de la OTAN en países de África Norte o, incluso, la idea de la expansión de la OTAN hasta las fronteras de Rusia provocaría graves amenazas a la paz y la seguridad internacionales”, dijo.

La opinión de nuestro país es que los asuntos internacionales, las diferencias entre estados o naciones han de dirimirse dentro del de­recho internacional y por medios pacíficos, buscando soluciones negociadas, precisó.

En lo referente a los diversos puntos de diálogo y cooperación entre Cuba y Estados Unidos, Rodríguez Parrilla se refirió  al medio ambiente, en particular en los mares comunes, el enfrentamiento al narcotráfico, búsqueda y salvamento de personas y el enfrentamiento al terrorismo.

“Cuba ha enfrentado de manera enérgica to­da manifestación de terrorismo. Cuba es un lu­gar donde jamás se ha permitido ni se permitirá ninguna organización, ni financiamiento, ni suministro a actos terroristas de ninguna naturaleza, de ninguna motivación contra ningún Estado, contra ninguna persona”, enfatizó.

En un momento anterior de su intervención, el diplomático reconoció la justa decisión del gobierno de Estados Unidos de excluir a Cuba de aquella lista de países patrocinadores del terrorismo internacional, donde jamás debió colocarse a nuestro país.

Agregó que también hay cooperación en materia de salud.  “Presentaremos al gobierno de Estados Unidos un proyecto de cooperación trilateral en Haití, en el área de la salud, una vez que haya sido visto con el gobierno soberano de esa nación”.

Destacó en ese sentido los beneficios tangibles que podría dejar ese tipo de cooperación para el pueblo haitiano y otros pueblos.

El asunto “no debería ser nunca un mero titular de prensa o una declaración de buenas intenciones, Cuba siempre solicitará involucrarse en actos de cooperación trilateral con Estados Unidos que sean sustanciales, de verdadero alcance, de verdadero impacto para la situación de salud de los estados receptores, en particular, en Haití”.

“Hay otras áreas abiertas también relacionadas con el correo postal directo, con las comunicaciones y diversos ámbitos”, indicó.

El canciller cubano ahondó en su valoración sobre las decisiones ejecutivas tomadas recientemente y dijo que hasta ahora son de valor muy limitado.

“Son de alcance y profundidad limitadísimos y no tocan ningún hecho significativo de la aplicación del bloqueo contra Cuba”.

Recordó que el presidente de Estados Uni­dos se comprometió a involucrarse en un debate con el Congreso de Estados Unidos dirigido al levantamiento del bloqueo.  “No habrá normalización con el bloqueo y no habrá progreso sustancial en el proceso de normalización sin cambios sustanciales en la aplicación del bloqueo”.

Ante una pregunta del tiempo que le queda a la actual administración en la Casa Blanca y su posibilidad de llevar a cabo más cambios hacia Cuba, Rodríguez Parrilla dijo que existía “una oportunidad de avanzar significativamente en la normalización de las relaciones bilaterales en el periodo del presidente Obama”.

“Debemos aprovechar el tiempo, aprovechar las oportunidades para favorecer el interés común de nuestros pueblos”.

Enfatizó en el derecho de los ciudadanos norteamericanos de visitar Cuba y de sus empresas a invertir en la Isla sin las limitaciones del bloqueo.

“Cuba no discrimina en modo alguno los intereses de los estados en materia de comercio o de inversión, sino que invita a aprovechar las oportunidades que producen las transformaciones que están en curso sobre bases de decisiones soberanas y de prioridades de nuestro desarrollo nacional en la economía cubana”.

“Las facultades ejecutivas del Presidente de Estados Unidos son amplísimas, tocan decenas de áreas, podría tomar medidas con determinación que modifiquen sustancialmente la aplicación del bloqueo. No lo ha hecho, espero que lo haga”, señaló.

Preguntado sobre la opinión personal y la relación entre ambos presidentes, Rodríguez Parrilla dijo que en la pasada Cumbre de las Américas en abril, en Panamá, el Presidente Raúl declaró que consideraba al presidente Obama un hombre honesto, manifestó su admiración por su origen humilde,  y declaró que es un Presidente, que a diferencia de nueve de los presidentes anteriores, jamás tomó medidas contra Cuba, tal como el presidente James Carter, quien tampoco lo hizo.

“Ustedes habrán visto, seguramente, las imágenes de las reuniones anteriores de ambos presidentes y las imágenes cordiales de anoche y del día de hoy”, concluyó.

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