¿Podrán ser la esperanza del mundo?

A pesar de los esfuerzos internacionales y las alertas cada vez más claras sobre el alcance del problema, aún más de 200 millones de niños se ven obligados a trabajar para su subsistencia, en la mayoría de los casos en formas de esclavitud, obras peligrosas, prostitución, pornografía infantil y actividades delictivas.

Según los informes presentados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Unicef con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se conmemora el 12 de junio, el gran número de los menores de edad en esta situación (aproximadamente 215 millones) son consecuencia de una realidad más dramática: el 75 % de los siete mil millones de habitantes de este planeta carece de una protección social eficaz.


El principal sector en que se concentra el trabajo infantil sigue siendo la agricultura, con un 60 % de los casos. De acuerdo con los datos correspondientes al último Informe Mundial de la OIT, publicado en el 2010 y cuyas cifras serán revisadas en el próximo documento de octubre del 2013, solo uno de cada cinco niños recibe un salario y la gran mayoría son familiares trabajadores no remunerados, reporta EFE.

Aparte, los datos de la OIT revelan que 115 millones de niños están involucrados en "las peores formas de trabajo infantil", que comprenden "prácticas análogas a la esclavitud". Entre estas, figuran "la servidumbre por deudas, la oferta de niños para la prostitución, su utilización para realizar actividades ilícitas y trabajos perjudiciales para la salud, la seguridad o la moral".

Aunque este flagelo toca en mayor medida a las naciones en desarrollo de Asia Pacífica, África Subsahariana y América Latina, el llamado Primer Mundo no está libre del problema, especialmente tras los efectos de la crisis económica actual.

En Grecia, uno de los países europeos más devastados por la hecatombe económica de los últimos años, más de cien mil niños trabajan ilegalmente, según informó el asistente del defensor del pueblo en materia de infancia, Georgios Moschos.

"Son invisibles. Han desaparecido en un entorno social que tienen otras prioridades antes que proteger a los niños", dijo la directora de la organización Red para los derechos de los niños, Myrsine Zorba, citada por DPA.

Y no es el único caso, por las calles de las principales megaciudades europeas, miles de niños, principalmente inmigrantes, intentan buscar trabajos ilegales para colaborar con la subsistencia de sus familias.

Con motivo de este 12 de junio, la OIT y la UNICEF ratificaron el objetivo de lograr la eliminación efectiva de las peores formas de trabajo infantil para el 2016.

La UNICEF destacó en un informe difundido en Nueva York la disminución de la cantidad de menores trabajadores, estimada en 317 millones en el 2004.

Al respecto, exhortó a los países a aplicar reformas legislativas y políticas enfocadas a la eliminación del trabajo infantil y a proteger a los jóvenes empleados en esa área que superan la edad mínima legal de admisión al empleo.

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